Where I fly without wings.
sábado, 27 de julio de 2013
TITANIUM.
Hace un tiempo, pasó por mi cabeza una canción de David Guetta, "Titanium". Tuve una fuerte obsesión con su mensaje, hasta el punto de darme cuenta que existen personas cuyos corazones están hechos de Titanio.
No importa lo duro que sean golpeadas o el número de veces que caigan, son capaces de seguir adelante, eso las identifica ante el resto. Tienen un corazón tan grande, que hay lugar para muchas personas, y una vez entras, te sientes protegido.
Estas personas no tienen por qué formar parte cada minuto de tu vida, simplemente están cuando más se necesita a alguien. Saben cuándo deben aparecer, cuando dedicar una palabra de ánimo y cuando arrimar su hombro para que luego se llene de lágrimas.
Los corazones de titanio se identifican, además de por su fuerza, por la calidad de sus sentimientos. Cuando un corazón de titanio admira, lo hace de verdad; cuando odia, lo hace con respeto; y cuando ama, lo hace para siempre.
Llegado a este punto, pensé en las personas que tengo a mi lado; en las que, de una forma u otra, forman parte de mi vida. Entonces me di cuenta que soy muy afortunada, sé que estoy dentro de muchos corazones así. Ahora mi misión, es hacerles saber, que para mi, son personas hechas con Titanio.
Y vosotros, pequeños voladores, ¿Estáis en corazones de Titanio?
@HeCalledMeAC
viernes, 5 de julio de 2013
¿De verdad lo creías?
02:32. Me di la vuelta. 02:33. Suspiré y me senté en la cama, pasé una mano por el alborotado y despeinado del cabello. Lo único que se oía eran los gritos de un borracho al final de la calle y el sonido repetitivo del tic tac del reloj de la pared, que se encargaba de reflejar la monótona espera para que volviera a casa.
Me costó
conciliar el sueño de nuevo, la cama tan grande se sentía tan vacía y aquello
resultaba un tanto incómodo. La idea de tener que dormir sin él a mi lado hizo
que mi corazón se agitara y me doliera un poco. Me sentía sola, vulnerable.
Volví a darme
la vuelta, y noté que el colchón, ya desgastado por el uso se había hundido un
poco, y una silueta se dibujaba a mi lado. Pasé la mano a través de las
sábanas, como si trazara ligeramente la curva de su suave espalda. Su olor
todavía persistía en el tejido de algodón suave, incluso después de estar
semanas lejos.
Cerré los ojos
y el olor hizo más fácil imaginarlo allí, con la cabeza apoyada en la almohada.
Sus ojos verdes mirando directamente hacia mí, sus suaves labios curvándose en
una sonrisa gentil. Casi podía sentir su aliento cálido en mi cara y el sonido
de los latidos de su corazón acelerando a medida que sueño con besarlo.
El dolor en el
pecho se hacía más fuerte. Le echaba tantísimo de menos.
Sin previo
aviso, una sirena a pocas calles de distancia rompió mi sueño y me recordó que
no estaba ahí conmigo. Estaba sola. Me di la vuelta y mire el reloj, 2.35,
estaba siendo una noche muy larga. Decidí caminar alrededor de la cama,
esperando que este movimiento me cansara lo suficiente para hacerme dormir.
Estaba exhausta, fatigada, pero, por más que lo intenté, no pude dormir, no sin
él. Me levanté de nuevo, y me dirigí al otro lado de la habitación, con cuidado
de no tropezar con las montañas de libros y ropa que se habían amontonado en el
suelo en los últimos días. Nunca había sido una persona ordenada como tal.
La casa tenía
un ambiente inquietante, demasiado vacía. Cada leve movimiento arrojaba grandes
sombras contra la pared, el crujido de las tablas de madera del suelo que me
abrían camino por las escaleras parecía mucho más fuerte de lo habitual. Sentí
el frío de las baldosas de granito de la cocina en mis pies descalzos. Conseguí
una taza en lo alto de la despensa, y encendí la cafetera. El ruido de la
máquina me sobresaltó, demasiado fuerte en comparación al silencio casi
absoluto.
Necesitaba algo
para enmascarar la soledad que se entrelazaba con la quietud. Me fui a otra
habitación y cogí la cinta de la mezcla de música que estaba sobre el equipo de
música. Una fina capa de polvo se había empezado a formar sobre ella. “Para ti,
con todo mi amor. Porque la música nos hizo saber que lo verdadero, durará
siempre” estaba manuscrito en una pequeña tarjeta.
Abrí la cajita
de la cinta y puse ésta en el equipo de música, apreté el botón de “Play”
dejando que las canciones que habían marcado nuestra relación llenara el
ambiente. La familiaridad de la música alivió mis nervios; me hizo sentir más
relajada y menos sola.
Olvidando por
completo que había encendido la cafetera, empecé a bailar alrededor de la
cocina, mi cuerpo se movía en perfecta sintonía con la música. Cantar al ritmo
de las palabras que conocía tan bien, recuerdos aparecieron en mi cabeza,
recuerdo que hizo que mi dolor en el pecho se hiciera notorio de nuevo. Necesitaba
sentirme entre sus brazos.
Los recuerdos
me transportaron hasta el momento en el que nos conocimos, cuando nos besamos
por primera vez, cuando me había regalado esa cinta…
El sonido de la
puerta me asustó, era tarde. Pero cuando me giré hacia la entrada, allí estaba
él, de pie en la puerta, se apoyó contra el marco con los ojos en mi, solo me
miraba con una sonrisa en los labios mientras sus ojos me miraban de arriba abajo.
Parecía cansado, su cabello estaba mucho más corto.
Pensé que eso podía
ser sólo parte de mi imaginación, pero luego se trasladó hacia mí y me mantuve
cerca. Susurró un “te he extrañado” en mi oído. Mi mente volaba, mi corazón
latía con tanta fuerza, pero ya no dolía. Su repentina aparición me había
tomado por sorpresa, antes de poder preguntarle el por qué de su vuelta, sus
labios se habían estrellado contra los míos. Pronto su cálida lengua explotó en
mi boca, bailando casi al ritmo de la música que sonaba. Con el reverso de su
mano acarició mi mejilla.
Su almizclado
perfume me envolvió, respiré profundamente mientras sus manos se movían a
alrededor de mi cintura y comenzó a besar apasionadamente el cuello. Cada beso
envió un nuevo cosquilleo por todo el cuerpo, provocando un gemido escapar de
mis labios. Rió y continuó besándome, moviéndose más y más en mi cuello. Sus
manos se habían movido de mi cintura ahora, y estaban empezando a levantar la
camisa que llevaba, revelando mi piel debajo, lo que hizo escapar una risita de
mí. Los dos queríamos, había estado fuera por un tiempo pero, antes de hacer
algo más, él movió su cabeza hacia atrás hasta mi oído de nuevo y murmuró: "¿De verdad creías que me
perdería nuestro aniversario?”
sábado, 29 de junio de 2013
Songbird
Para
ti, que en algún lo fuiste todo.
Te
conocí, me enamoré y todo cambió. Gracias a ti jamás volví a sentirme sola, ni
a sentir frío que me rodeaba, porque contigo todo estaba bien. Estaba
perfecto. Me hacías sonreír, olvidarme de mi realidad.
Me
diste el mundo, lo tuve entre mis manos, pero lo dejé escapar por entrelazar
mis dedos con los tuyos. Eras más importante para mí que cualquier otra cosa.
Solo tú
conseguías que el sol saliera cada mañana. Necesitaba despertar cada mañana y
ver que a mi lado estabas tú, expectante de vivir conmigo un día más: nuevas
momentos que compartir, nuevas recompensas convertidas en besos, nuevos abrazos
recordándonos que no estábamos solos.
Te
amaba como jamás pensé que podría hacerlo y deseé amarte un día más, pero los pájaros
cantaron, sabiendo lo que se aproximaba.
Un
adiós.
jueves, 27 de junio de 2013
St Trinian's
Hola pequeños voladores!
He decidido que mi primera entrada va a estar dirigida a "St. Trinian's", porque ¡me encanta!
He decidido que mi primera entrada va a estar dirigida a "St. Trinian's", porque ¡me encanta!
Para quienes no conozcan la película, puedo deciros que es una de mis favoritas. Me inspiran como chica.
St Trinian es un internado inglés al que van todas las chicas que para la sociedad pueden parecer chicas sin rumbo, locas, raras... pero que para mi son modelos a seguir. Si os preguntáis por qué, es sencillo: Ellas saben lo que quieren y lo consiguen.
Creo que, no hasta el punto extremista que tienen en la película, todas las chicas deberíamos animarnos y luchar por lo que de verdad queremos.
Y es que de esta película tengo que destacar tanto que tiene un gran mensaje (siempre que quieras verlo, si no quieres, tan solo te parecerá una "peli de chicas") como su banda sonora. Esta película tiene también canciones que me encantan: el tema principal (que debo destacar que es interpretado por Girls Aloud -sí, sí, la girlband de Cheryl Cole-) o "Uh oh, we're in trouble" que me recuerda la música de los 90 con la que crecí.
También siento la necesidad de hablar de la segunda película St Trinian, en la cuál participa, Jessica Agombar-@JessicaAgombar (ex miembro de la Girlband inglesa "Parade") y en cuya banda sonora hay canciones de Sarah Harding o The Saturdays.
Sencillamente, son increíbles ambas películas.
¿Os animáis a verla? Espero que sí, porque sé que os encantará.
No dejéis de volar.
@HeCalledMeAC
BIENVENID@S!
Bienvenid@s pequeñ@s voladores a mi primer blog.
Una pequeña iniciativa que desde hace bastante tenía en mente. ¡Por fin puedo llevarla a cabo!
En este blog encontraremos un poco de todo lo que pasa por mi cabeza a lo largo del día. Mis pensamientos, mis gustos (tanto en cine, música, libros, series...), pero sobre todo, las historias que vuelan por mi cabeza sin necesidad de alas.
Espero que os unáis a mí en esta pequeña aventura que estoy a punto de emprender, espero que con cada palabra tanto escrita como leída, podamos crecer un poco más como personas.
Un besito!
Ana
@HeCalledMeAC
Suscribirse a:
Entradas (Atom)